Testimonios

Testimonio de Elisa B. sobre el síndrome fibromialgico.

He vuelto a nacer gracias al cannabis.

Elisa B.Mi nombre es Elisa, tengo 34 años de edad.
Sufro de síndrome fibromialgico.
Mis problemas empezaron hace aproximadamente cuatro años, cuando empecé a sufrir fuertes dolores, como unas puñaladas, que comenzaban desde el centro de la columna vertebral y la subían a lo largo del cuello, causándome ataques de náusea intensa. Era un dolor fuerte pero al principio se aliviaba por sí mismo, para luego desaparecer.
Al dolor de espalda, lentamente, se añadieron otros trastornos, y cerca de hace un año y medio empecé a tener una significativa debilidad en las piernas. Mi mano izquierda era como si no tuviera más fuerzas. Apenas podía cerrar la mano. Y todo acompañado a una marcada hipersensibilidad al agua fría. Comencé a sufrir de rigidez al despertar y de un picor como de agujas en los costados, empecé a tener vértigos muy intensos, sensación de ardor en la boca lo suficientemente fuerte para comer cubos de hielo, y de dificultad al enfocar.
Sin saber qué hacer, acudí a mi médico de cabecera el cual me dijo varias veces que podría ser el estrés y que él no percibía nada inherente a daños neurológicos o similares. Me recetó, sin embargo, un examen neurológico, y el neurólogo me recetó una serie de pruebas bioquímicas a pesar de que su opinión fuera que tendrían resultados negativos diciéndome que lo mío más no era que una transposición psiquiátrica debida al estrés. Me aconsejó tomar el Sirdalud, un relajante muscular, y un jarabe a base de hierbas que supuestamente iba a aliviar mi “estrés”.
Comencé a tomar el Sirdalud y, después de un mes de tratamiento, tuve que parar porque además de tener todavía todas las dolencias, a ellas se añadieron las contraindicaciones de las drogas que eran insomnio y las piernas que no me sostenían. Caminaba como si estuviera borracha.
Después de la exploración neurológica no sabía qué hacer porque mi doctor insistía en que lo mío era una forma muy fuerte de estrés, aconsejándome de ir a un especialista en el campo. Rogué al médico que me fijara una cita para una visita inmunológica, la primera disponible, y fui asesorada por un médico maravilloso personal y profesionalmente. Me recetó una interminable serie de pruebas para descartar cualquier enfermedad rara posible debida a mis síntomas y también invitándome a hacer un mapeo de ADN para la detección de ciertas enfermedades raras, todas bajo la exención temporal para no gravarme ni siquiera con el coste de las pruebas. Mientras tanto llegó el verano (2011) y con él el calor y los síntomas aumentaron. El dolor llegó a ser tan fuerte como para que fuera difícil realizar mis actividades cotidianas, tuve dolores insoportables en la espalda, brazos y cuello, ardores, entumecimiento muscular al despertar, agujas en el costado y en el esternón, yo luchaba para tomar una ducha porque no podía soportar el contacto del agua en la piel, tuve contracciones musculares muy intensas que me causaban dolores paralizantes, contracciones de la vejiga, sufría de una fatiga muy fuerte, conducir era doloroso, sentarse por mucho tiempo también, me dolían los dientes, a veces hasta me dolía la piel, el dolor había entrado en mi cabeza en un círculo vicioso extraño, por la noche me quedaba dormida por el cansancio, pero no para dormir, estaba cansada del dolor que sentía.
Elisa B 2Me pasó más de una vez de ir a la cama con la ilusión de no despertar por la mañana, con la esperanza de que todos estos síntomas por la noche desaparecieran por arte de magia, pero siempre estaban allí.
Pasaron los meses, y en octubre de 2011 se terminaron todas las investigaciones y desde el centro en el que me trataron me mandaron a otro hospital, a otro médico, un reumatólogo que me dijo que podía confirmar o no la hipótesis del síndrome fibromialgico. Pedí una cita con él y la visita estaba programada para el 22 de diciembre: quedaban cerca de tres meses, ya no podía soportar más el dolor. Tenía tanto dolor que para hacer un cambio de ropa en el armario, para el otoño, tuve que llamar a alguien que me ayudara, me fastidiaba lavarme los dientes y secarme el pelo. Sin hablar de ir a hacer la compra.
Entonces empecé a investigar a través de la web, leí del cannabis, escribí a la persona que más tarde se convirtió en un gran amigo mío y me dijo que podría funcionar, consulté a las publicaciones en línea en la página de Pubmed y luego decidí que tenía que hacer algo.
Probé el cannabis, antes fumándolo, gracias a un amigo. El dolor se alivió, mejoraba. Continuando con la asunción parecía que las cosas estaban mejor. A veces podía estar sin dolor para 5/6 horas. Quizás había encontrado el camino correcto.
Leyendo e informándome más descubrí que los principios activos del cannabis pueden sufrir daños si expuestos a temperaturas demasiado altas y también para evitar de fumar comencé a cocinar, el efecto fue mucho mejor y más físico que mental, no como en el caso del consumo en cigarrillos.
Era lo que yo estaba buscando.
Tuve la solución a la mano en muy poco tiempo la mayoría de los síntomas mejoraron, quería vivir, cada día me sentía mejor, no tenía casi ningún dolor, ninguna convulsión, no más frío, trabajaba, ya no pensaba en el dolor, tenía la mente libre, volví a ser creativa, a conducir sin problemas, me colgaba la ropa en el armario yo sola, no me ponía más nerviosa, no tenía más parestesias.
Un llenado de energía y cero mareos, mi círculo vicioso de pensamientos se estaba modificando, las contracciones se habían ido, ya no iba al baño cada 20 minutos, no más ardor punzante… en pocas palabras, ¡he vuelto a nacer!
El 23 de diciembre acudí a la cita con el reumatólogo, me diagnosticó síndrome fibromialgico. 14 puntos sobre 18.
Todavía tenía mis puntos de dolor, por supuesto, pero sólo al tacto. Yo estaba muy bien, le dije al reumatólogo que era porque me tomé cáñamo por un mes y me contestó que él creía en la efectividad del medicamento. Le pregunté entonces si podía ser capaz de prescribirme el cannabis, el terror a volver con todos los dolores y el miedo a la ilegalidad me trajeron lágrimas a los ojos.
¿Y luego? ¿Sería capaz de conseguir cannabis de nuevo? ¿Y de qué forma? ¿Ilegalmente?
Por desgracias, lo único que el reumatólogo pudo aconsejarme para conseguir ese medicamento fue que intentara a través del centro para el control del dolor de mi hospital y se comprometió en hablar con los compañeros sobre la eficacia del fármaco en mi caso. Debido a la ineficacia de otros medicamentos que se me habían recetado, como relajantes musculares, anti inflamatorios, codeína y anti depresivos, el cáñamo parecía ser mi única esperanza para sentirme mejor.
Al final salí de la consulta del reumatólogo decidida a luchar para conseguir lo que yo quería para mi salud, y por mi camino. Reservé una cita en el centro para el control del dolor y hasta el día de la visita estuve viviendo en la incertidumbre.
Las cosas salieron bien de todos modos. Continué tomando cannabis y regulando perfectamente las dosis de las asunciones consiguiendo un control eficaz sobre el dolor.
Ahora cada disturbio ha desaparecido. Trabajo, conduzco, me ducho, hago la compra, llevo pesos.
Tomo cáñamo desde hace ocho meses en dosis mínimas y en ocho meses he tenido solamente cuatro contracciones musculares muy fuertes que se han reabsorbido simplemente tras aumentar el número de asunciones diarias del fármaco. A ser sincera, me considero una afortunada por haber respondido tan sorprendentemente a la terapia.
En marzo finalmente acudí a la cita en el centro para el control del dolor y el médico algologo que me visitó me aconsejó la terapia con cannabinoides, entregándome un impreso firmado por el pero sin recetarme el fármaco, y diciéndome que continuara a procurarme la sustancia como había hecho hasta aquel momento.
Actualmente estoy en la batalla para la aprobación del cannabis terapéutico en Piemonte (una región del norte de Italia) junto a otros enfermos y enfermas. Me inscribí a la asociación Cáñamo Terapéutico, he pasado mi experiencia a un periodista y un escritor que están redactando un libro sobre el argumento, ayudo a otros enfermos compartiendo con ellos mi historia y explicándole la vía a seguir para la prescripción del fármaco, informo a médicos cuando acudo a consulta entregándoles documentación acerca de mi caso y de los demás personas.
Es una lucha dura y dificultosa pero merece la pena.
El dolor te lo quita todo… te mata y no creo que soportar sea legitimo. Quien dice que el dolor hay que aguantarlo es que nunca lo ha probado, y como dice un muy amigo mío, el dolor que mejor se soporta es el dolor de los demás.
Me enfrenté a un cruce y decidí por mi vida. La lucha para la prescripción es una lucha por mis derechos y por la legalidad.
Parte relevante de mi historial clínico es que, como muchos sujetos fibromialgicos, soy resistente a la mayoría de los fármacos probados. He tomado anti inflamatorios de todos tipos sin resultado alguno, relajantes musculares, anti depresivos (dicen que son útiles en la terapia contra el síndrome fibromialgico porque calman el dolor) y además del dolor acusaba una serie de efectos adversos debidos a los fármacos, en particular debidos a la codeína, como rigidez de los músculos, sudoración excesiva, taquicardia intensa, alucinaciones, temblores…
En estos meses pasados me he informado, he leído, he tomado contactos importantes entre los cuales dos investigadores científicos californianos que están estabilizando nuevas genéticas de cáñamo medicinal altas en CBD, y una de aquellas llevará mi nombre, Elisa B.
Para mí, el honor más grande, que mi nombre haya sido dado a una nueva genética de esta maravilla de la naturaleza.

Testimonio de Ian sobre linfoma de Hodking

Ian

Despues del milagro sobre el cancer de Fabrizio, os envío el testimonio de uno de nuestros socios que ha estado tomando CBD procedente de plantas DANCEHALL #22.
Creo que no haya mejor manera de agradecer a todos vosotros lo que estais haciendo como socios, que no sean las palabras de Ian.
Ian ha estado tomando BHO de DANCEHALL #22, 1g diluido en 99g de mantequilla.
Con este preparado, ha consumido unas “banales” tostadas con mantequilla, tres veces al día.
El preparado le ha durado cinco días, con lo cual podemos decir que ha estado consumiendo 66mg de BHO de DANCEHALL #22 tres veces al día, por un total de 200mg/día.
No sabemos exactamente que ha pasado en las dos semanas de tratamiento, pero lo de abajo es lo que nos ha escrito.
Espero podais entenderlo bien a pesar de ser en Inglés.

Hi Lorenzo
I got a copy of my PET scan today. To remind you where I was with this
The numbers shown are the strength of the cancer cells
1 – 3 require urgent attention
4 – 6 Dangerous require medical intervention (chemo, radio, surgery or bone marrow transplant)
7 – 9.9 Critical
14/02/2014 Diagnosed Stage 3 Hodgkin’s Lymphoma
06/03/2014 First PET Scan Multi sites ranging from 3.5 to 7.2 lymph node system
6 tumours in Liver 3.5
Progressed to Stage 4 Hodgkin’s
14/03/2014 Commenced chemo
06/05/2014 Second PET Neck reduced to 5.5 but Tonsil now cancer at 5.2 (caused by chemo)
14/08/2014 Chemo ended
25/09/2014 Third PET Neck at 5.9 Tonsil at 7.3
17/11/2014 Commenced radiotherapy to neck
12/12/2014 End radiotherapy
12/03/2015 Fourth PET Neck at 2.7 Tonsil at 5.0
Okay so you see the picture before I went to the island, basically the chemo cleared all areas below the neck but caused cancer to the Tonsil, radiotherapy only worked to a small degree but managed to keep the Lymphoma at bay.
28/05/2015 Fifth PET – Body Clear, Neck clear however Tonsil at 7.1
Lorenzo for the first time in 15 months I am showing clear of Lymphoma. The Tonsil is a completely different issue and will be removed asap. The was absolutely no medical procedure between the 12/03/15 and 28/05/15 no chemo no RD no surgical intervention all that happened was you. Can we absolutely say that what you done worked ? no we can’t Can we definitely say that the Dancehall helped, we can’t but I think we both know that something happened. You should be very proud of what you have done here. I can not thank you enough for the time and energy you placed into helping me.
We are flying back for two weeks from 2/09/15 and if its possible I would like to try more of the Dancehall. It is my belief that this will contain the Lymphoma and if possible I would like to double what I absorbed the last time I was over. I want to thank you but I can not find any suitable words to express this. Can you also pass on the information to the person that grows this strain, they need to know that they have helped save a life just like you have.

Regards
Ian

Eso es, en su sencillez, el milagro DANCEHALL #22