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3 formas hacer té de marihuana

 

El té de marihuana es una bebida relajante que proporciona un efecto tranquilizante, el cual es perfecto para aliviar el dolor o el estrés. Para extraer el THC (tetrahidrocannabinol, el químico potente en la marihuana) tienes que calentar una porción de mantequilla u otro tipo de grasa junto con el té. Puedes darle sabor a la bebida por medio de hojas comunes de té e incluso preparar una mezcla deliciosa de té de Chai y leche. Si no quieres preparar una bebida potente, puedes remojar los brotes molidos de marihuana en agua caliente para crear una bebida herbal que sea relajante por si sola.

Ten en cuenta que los tipos de marihuana más potentes darán como resultado un té de mayor intensidad. Ten cuidado de no usar demasiados brotes y evita consumir licor u operar maquinaria después de tomar el té.

Ingredientes

Té clásico de marihuana

  • Medio gramo de brotes de marihuana
  • Media cucharadita de mantequilla
  • Una bolsa de té (de cualquier sabor)
  • Una taza y media de agua
  • Azúcar o miel (opcional)

Bebida de té de Chai, leche y marihuana

  • Medio gramo de brotes de marihuana
  • Media cucharadita de mantequilla
  • Una bolsa de té de Chai
  • Una taza de leche entera
  • Media taza de agua
  • Una cucharadita de vainilla
  • Dos cucharaditas de azúcar

Té herbal de marihuana

  • Medio gramo de brotes de marihuana
  • Una taza de agua
  • Una bolsa de té (de cualquier sabor)
  • Azúcar o miel (opcional)

Método 1 de 3: Té clásico de marihuana

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    Corta los brotes de marihuana. De ser necesario, separa los tallos y las semillas para luego picar finamente los brotes con un triturador o un cuchillo afilado. Ten en cuenta que no tienes que pulverizar los brotes.
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    Mezcla los brotes con la mantequilla. Pon los brotes y la mantequilla en un tazón y usa una cuchara para mezclarlos. Asegúrate de que cada trozo de la planta quede cubierto con la mantequilla. Es conveniente que cubras completamente los brotes picados, mas no que los dejes empapados de mantequilla, ya que esto puede impedir que se libere el THC.

    • Ten en cuenta que si quieres un té de marihuana más fuerte, es necesario que extraigas el THC de la planta. El THC no se disuelve por sí solo en el agua, por lo que debe adherirse a una sustancia grasa si se encuentra a temperaturas altas. La combinación de la grasa de la mantequilla con la temperatura del agua caliente saca el THC de los brotes molidos y te permite ingerirlo.
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    3
    Vacía una bolsa de té y llénala con la mezcla de los brotes de marihuana con la mantequilla. Usa unas tijeras para recortar la parte superior de la bolsa y vacía el contenido. Después utiliza una cuchara para meter los brotes molidos en la bolsa y dobla esta última varias veces para evitar que se escape la marihuana.

    • Puedes usar un filtro de té, en el caso de que tengas uno a la mano.
    • De igual forma, puedes usar un filtro de café. Pon la marihuana en el centro del filtro y después ata sus bordes para hacer una bolsa pequeña.
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    Calienta el agua en la estufa sin dejarla hervir. Vierte el agua en una sartén pequeña y ponla a una temperatura entre media y alta para que se caliente sin llegar a hervir.
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    Calienta lentamente la bolsa de té en el agua durante 30 minutos. Reduce el calor si el agua empieza a hervir. Si ves que el nivel del agua disminuye, añade un poco más para que no se evapore completamente.
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    Saca el agua de la estufa y retira la bolsa de té. Cuando lo hagas, el té de marihuana estará muy caliente, así que deberás tener cuidado y dejarlo enfriar durante cinco minutos. Si quieres darle sabor a la bebida, añade una bolsa del té que quieras durante los últimos tres minutos de cocción.
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    Agrega azúcar o miel al gusto y disfruta la bebida. Al igual que la mayoría de los productos de marihuana que se consumen por vía oral, el té tomará entre 45 y 60 minutos en surtir el efecto completo.

    • Ten en cuenta que incluso con medio gramo de marihuana, esta bebida tendrá un efecto potente.

Método 2 de 3: Bebida de té de Chai, leche y marihuana

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    Corta los brotes de marihuana. De ser necesario, separa los tallos y las semillas para luego picar finamente los brotes con un triturador o un cuchillo afilado. Ten en cuenta que no tienes que pulverizar los brotes.
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    Mezcla la marihuana, la leche, la mantequilla y la vainilla. Pon los ingredientes en una licuadora y mézclalos hasta que tengan una consistencia fluida.
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    Deja reposar la mezcla durante al menos una hora. Esto permitirá que los sabores se fusionen.
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    Añade agua a la mezcla y caliéntala durante 30 minutos. Supervisa cuidadosamente la sartén para asegurarte de que la mezcla no empiece a hervir ni a evaporarse. Añade más agua si es necesario, de tal manera que el nivel del líquido permanezca constante.
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    Retira la mezcla de la estufa y añade una bolsa de té de Chai. Deja remojar la bolsa de té durante cinco minutos. Durante este tiempo, la bebida empezará a enfriarse.
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    Cuela la mezcla a través de un colador de malla fina. Pon el colador (o un trozo de gasa para quesos) sobre un tazón y vierte el té para deshacerte de los trozos pequeños de brotes. Si no te molesta la textura de la planta, puedes omitir este paso.
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    Vierte el té en una taza y disfrútalo. Agrega azúcar o miel al gusto y disfruta la bebida. Si quieres una bebida más agradable, añade una cucharada de crema batida cubierta con una pizca de canela.

    • Ten en cuenta que incluso con medio gramo de marihuana, esta bebida tendrá un efecto potente.

Método 3 de 3: Té herbal de marihuana

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    Corta los brotes de marihuana. De ser necesario, separa los tallos y las semillas para luego picar finamente los brotes con un triturador o un cuchillo afilado. Ten en cuenta que no tienes que pulverizar los brotes.
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    Vacía una bolsa de té y llénala con la marihuana. Usa unas tijeras para recortar la parte superior de la bolsa y vacía el contenido. Después utiliza una cuchara para meter los brotes molidos en la bolsa y dobla esta última varias veces para evitar que se escape la marihuana.

    • Puedes usar un filtro de té, en el caso de que tengas uno a la mano.
    • De igual forma, puedes usar un filtro de café. Pon la marihuana en el centro del filtro y después ata sus bordes para hacer una bolsa pequeña.
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    Pon la bolsa de té en una taza. Añade una bolsa de té común si quieres mejorar el sabor. Los tés Earl Grey, Irish Breakfast y herbales con sabores serán agradables al paladar.
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    Hierve una taza de agua. Puedes hacerlo en la estufa o el horno microondas.
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    Vierte el agua en la taza y deja remojar el té durante 3 o 5 minutos. Entre más tiempo dejes remojar el té, el sabor de la bebida será más intenso.
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    Saca las bolsas de té y toma la bebida. Agrega azúcar o miel al gusto.

    • Ten en cuenta que el té simple de marihuana tiene un buen sabor herbal, mas no surte otros efectos. Es necesario que extraigas el THC por medio de la grasa para experimentar el efecto de la planta. Si quieres un té de marihuana más potente, usa un método distinto.
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Cómo el cannabis puede ayudar a tratar el síndrome de fatiga crónica

La encefalopatía miálgica (EM) es un trastorno complejo, y controvertido, que se caracteriza por los síntomas crónicos de fatiga que no tienen causa aparente y no se alivian con el reposo. Aunque se ha realizado muy poca investigación empírica sobre el potencial del cannabis para el tratamiento de la EM, innumerables enfermos han comunicado que les proporciona un alivio subjetivo.

¿Qué es la encefalopatía miálgica?

Durante décadas, desde que se describió por primera vez, la encefalopatía miálgica (EM) ha recibido diferentes nombres, entre los que se incluyen encefalomielitis miálgica, síndrome de fatiga crónica (SFC), virus de Epstein-Barr crónico (debido a la creencia de que el estado se debía al virus Epstein-Barr), síndrome de fatiga post-viral y enfermedad sistémica de intolerancia al esfuerzo.

Además de la sensación de cansancio físico y mental, intenso y constante, y de malestar después de realizar cualquier esfuerzo, físico o mental, la EM también pueden hacer que los afectados sufran dolores de cabeza, dolor muscular y articular, dolor de garganta, trastornos digestivos, ganglios linfáticos inflamados, problemas de memoria y concentración, y depresión. La gravedad de los síntomas varía según la persona, y, en algunos casos graves, pueden limitar la calidad de vida del paciente.

Fisiológicamente, la EM está, estrechamente, relacionada con la inflamación del cerebro y de la médula espinal. Esto se refleja en la expresión “encefalomielitis”, aunque este término está siendo reemplazado gradualmente por “encefalopatía” con el fin de reflejar una disfunción generalizada del sistema nervioso central. Un estudio de 2014 reveló que los pacientes con EM/SFC presentaban marcadores de inflamación en ciertas regiones del cerebro que eran de un 45% a un 199% más elevados que en los controles sanos.

¿Qué produce la encefalopatía miálgica?

La causa fundamental de la EM sigue siendo desconocida, y en general, se cree que pueden participar una combinación de factores genéticos, ambientales, infecciosos y psicológicos.

No se hadescartado la posibilidad de quelas infecciones viralesjueguen algún papel, aunque pareceque la creenciaanterior de que elvirus de Epstein-Barr (conocido por causar la mononucleosiso fiebreglandular)erala causa fundamental,de hecho, era

errónea, ya que dicho virus no está presente en todos los que sufren la enfermedad (en la actualidad, la fatiga crónica experimentada debido al virus se denomina, específicamente, fatiga crónica Epstein-Barr). Además, se cree que el estrés crónico (que se prolonga durante seis meses o más) desempeña una función importante.

La mayoría de los casos de EM los sufren las mujeres, y parece que hay una prevalencia, ligeramente, mayor entre los nativos americanos y los afroamericanos que entre los estadounidenses blancos. Además de esto, los estudios familiares han demostrado que los familiares consanguíneos de los enfermos presentan un mayor riesgo de contraer la enfermedad, lo que indica que existe, de hecho, un elemento genético en su desarrollo.

¿Mejora el consumo de cannabis los síntomas de la EM?

Aunque parece que no se han realizado estudios empíricos ni ensayos clínicos que investiguen, de manera específica, la capacidad del cannabis para mejorar los síntomas de la EM, se dispone de numerosos informes de pacientes, procedentes de los estados norteamericanos donde hay un programa de marihuana medicinal, que comunican haber experimentado un alivio subjetivo de los síntomas.

Por lo general, los pacientes informan que experimentan un alivio de los trastornos del sueño o del sueño no reparador, del dolor articular y muscular, de la depresión, y del desequilibrio emocional. Algunos pacientes también señalan que el consumo de cannabis, de hecho, mejora el síntoma principal de la fatiga, y muchos de estos informes indican que las variedades con dominancia sativa son más eficaces que las de dominancia indica.

Una vez más, aunque no se cuenta con estudios específicos sobre la capacidad del cannabis para mejorar los síntomas de la EM, hay estudios que han investigado los muy numerosos síntomas comunes en la enfermedad, pero no limitados a ella, como por ejemplo, los trastornos del sueño, los dolores crónicos, la regulación de la energía, la función inmune, y los trastornos cognitivos y emocionales.

¿Qué síntomas de la EM mejoran más con el cannabis?

El potencial del cannabis para mejorar la falta de sueño es un hecho, relativamente, consolidado. Diferentes estudios han demostrado que, con el cannabis, se reduce el sueño REM y el sueño profundo aumenta, lo que puede conducir a mayores niveles generales de descanso en el individuo.

También se tiene constancia de que el dolor crónico mejora con el consumo de cannabis, y se ha demostrado que este es el caso tanto para el dolor neuropático (causado por una lesión o disfunción del mismo nervio) como para el nociceptivo (causado por un factor distinto a una lesión del nervio en sí, como una herida o inflamación en el tejido cercano).

El posible papel de los cannabinoides en el tratamiento de la depresión y del deterioro cognitivo es polémico, pero hay estudios que demuestran que algunos pacientes podrían obtener un efecto positivo, y que es posible que este efecto positivo es dependa de la dosis, de la regularidad y el historial de consumo, y de los factores genéticos y ambientales.

Se cree que la depresión responde bien a dosis bajas y mal a dosis elevadas de agonistas de los receptores de cannabinoides, tales como el THC, mientras que se ha demostrado que la memoria mejora con la administración de rimonabant, un antagonista sintético del receptor CB₁, que el año pasado perdió el permiso para su comercialización, como medicamento para perder peso, debido a problemas de seguridad muy serios.

La relación entre la EM y la fibromialgia

Hay un grado tan alto de comorbilidad y tantos síntomas compartidos entre la EM y el síndrome de la fibromialgia (SFM) que muchos creen que es la misma enfermedad que se manifiesta en formas, ligeramente, diferentes entre los pacientes. El 50-70% de los pacientes diagnosticados con SFM también se ajustan a los criterios de la EM, y se cree que la diferencia en el diagnóstico se debe a que los médicos clasifican los síntomas de sus pacientes o bien como trastornos de los músculos y de las articulaciones (SFM), o del sistema inmunológico y debidos a causas externas (por ejemplo, viral) o autoinmunes (EM/SFC).

SFM es una afección caracterizada por el dolor crónico en áreas específicas del cuerpo, y una mayor sensibilidad al tacto y a la presión. Los enfermos también suelen experimentar fatiga crónica, dolor muscular y articular, disfunción cognitiva, trastornos del sueño y depresión. Si las dos enfermedades son la misma, se podría decir que SFM es el subtipo en el que el dolor es el síntoma principal, y que la fatiga es el síntoma principal en el subtipo actualmente conocido como EM o SFC.

Aunque se han realizado relativamente pocas investigaciones específicas sobre la EM y el cannabis, disponemos de un número mucho mayor de estudios sobre el SFM y el cannabis, en los que se ha comprobado que el cannabis puede proporcionar un alivio subjetivo considerable de muchos de los diferentes síntomas, incluyendo el dolor muscular y articular, la disfunción digestiva y los trastornos del sueño.

El sistema endocannabinoide y la EM

Se han llevado a cabo un pequeño número de estudios que analizan el papel del sistema endocannabinoide (SEC) en el desarrollo y la progresión de la EM, y una cantidad mayor de estudios que examinan su papel en el estrés y la fatiga generalizada, y en las enfermedades relacionadas con la fatiga post-viral. Además, se dispone de numerosos estudios sobre el SEC y las enfermedades relacionadas, tales como SFM, el estrés crónico y la esclerosis múltiple (que también incluye la fatiga crónica entre sus principales síntomas, y es, en muchos aspectos, parecida a la propia EM).

Básicamente, parece que el hilo conductor subyacente a la EM y al estrés crónico es la inflamación en el cerebro y en los tejidos del sistema nervioso central y periférico. Además, aunque generalmente no se cree que la inflamación sea un síntoma de la fibromialgia, hay un número creciente de evidencias que sugieren que lo contrario puede, de hecho, ser verdad, y que la inflamación de la fascia (la capa de tejido conectivo que rodea y encierra los músculos y órganos dentro del cuerpo) puede desempeñar un papel central. En la esclerosis múltiple, la principal causa es la inflamación y la destrucción de las vainas de mielina que rodean a las neuronas del cerebro y al sistema nervioso central.

Ha quedado totalmente demostrado que el SEC desempeña un papel fundamental que en la aparición y el control de la inflamación, y se sabe que también participa en el SFM. Además, actualmente cada vez se comprende mejor el hecho de que el estrés crónico es una causa importante de la inflamación en el sistema nervioso central y periférico.

Investigación sobre la inflamación, el sistema inmune, y la EM

Un importante estudio de 2012 investigó el efecto del ejercicio sobre la expresión génica en pacientes con esclerosis múltiple y en pacientes con encefalopatía miálgica (EM) en comparación con controles sanos. El estudio determinó que los genes implicados en la expresión del metabolito de detección y los receptores adrenérgicos aumentaban en los enfermos de EM, mientras que sólo ciertos receptores adrenérgicos aumentaban en los pacientes con esclerosis múltiple.

Uno de los receptores adrenérgicos que aumenta en los pacientes con EM fue el receptor TRPV1, que, aunque no forma parte del sistema endocannabinoide en sentido estricto, se ha constatado en varias ocasiones que sus mecanismos biológicos pueden verse afectados por la actividad relacionada con el SEC, y se sabe que el canabinoide endógeno anandamida puede activarlo.

La relación entre la anandamida, el receptor TRPV-1 y la fatiga muscular se merece una mayor investigación. Curiosamente, en un estudio realizado en 2010, se investigaron los beneficios potenciales del consumo regular de chocolate con un alto contenido en cacao y rico en polifenoles en las personas que sufren síndrome de fatiga crónica, y se descubrió que los síntomas mejoraban en todos los ámbitos para el grupo de alto contenido en cacao en comparación con los controles. Se sabe que el chocolate con un alto contenido en cacao contiene compuestos que son casi idénticos a la anandamida, y se cree que su mecanismo de acción (suministrar sensaciones subjetivas de bienestar y relajación) se efectúa a través del receptor TRPV-1.

Resulta evidente que aún queda una gran cantidad de trabajo por hacer antes de que comprendamos, completamente, la relación entre el sistema endocannabinoide y las enfermedades como la EM. Sin embargo, lo que sí es cierto es que el papel del SEC resulta fundamental en tales enfermedades.

FUENTE: www.sensiseeds.com

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Cannabis como medicina: 11 Problemas de salud que se pueden tratar con marihuana.

El cannabis medicinal se ha convertido en un gran aliado para muchos pacientes que necesitan un pequeño impulso para recuperarse y seguir viviendo con energía. Las náuseas, los desórdenes intestinales, las convulsiones, la depresión o el insomnio son solo algunos de los problemas de salud más habituales que encuentran remedio en la marihuana. Te explicamos cómo lo logra.

1. Náuseas y pérdida de apetito

Una de las dolencias que pueden combatirse gracias al cannabis son las náuseas y la falta de apetito, que nos dejan sin energía, debilitados y con dificultades para curarnos en caso de que padezcamos otras enfermedades.

El cannabis es una sustancia única para conseguir la sanación y la recuperación temprana, contribuye a estimular el apetito y a suprimir las náuseas. Muchos estudios sobre los efectos del THC han documentado que algunos enfermos que tienden a perder peso suelen recuperarlo cuando se medican con marihuana.

2. Desórdenes digestivos

Se ha demostrado que la presencia de receptores cannabinoides en el cuerpo ayuda a regular los jugos gástricos y el tránsito intestinal. De esta forma el sistema digestivo se relaja y no intenta deshacerse de sobrantes de forma continua. Tomando derivados de marihuana se consigue una función digestiva más regular y suave.

3. Dolor

Uno de los efectos más estudiados de la marihuana es su capacidad para reducir y bloquear el dolor (también el crónico). Produce efectos en el cerebro y en el sistema nervioso como la euforia, y levanta el estado de ánimo. Para cualquier paciente que sufra este tipo de dolores la marihuana es una herramienta única: no provoca adicción y sus efectos son positivos, nada que ver con remedios más extremos como la morfina.

4. Inflamación

Los receptores CB2 desempeñan un papel fundamental en nuestro sistema inmunológico, para calmar y evitar la inflamación que en ocasiones se produce como respuesta fisiológica natural a lesiones o infecciones. Lo que ocurre es que, cuando esa inflamación es excesiva, llega a causar incomodidad o a provocar daños en la zona donde ha surgido. Ingerir medicamentos basados en cannabis proporciona un efecto analgésico que ayuda a disminuir esa inflamación.

5. Convulsiones y espasmos

Algunas enfermedades provocan episodios compulsivos de forma habitual, que desgastan y debilitan a quienes los sufren. Está más que demostrado que la marihuana actúa contra las convulsiones hasta reducirlas o hacer que desaparezcan. Concretamente, lo hace el cannabinoide CBD, principal responsable de combatir los síntomas de enfermedades como la esclerosis múltiple o la epilepsia.

Son numerosos los ejemplos de personas que, medicándose con cannabis, han reducido casi al 100% las convulsiones, y han podido dejar de lado terapias que hacían uso de medicamentos tóxicos para la salud y que no tenían apenas efectos sobre los espasmos.

6. Depresión

Los efectos psicoactivos del cannabis se producen principalmente por medio de los receptores CB1, que se encuentran en el cerebro. Se ha demostrado que esos receptores afectan al estrés y a la depresión, y que los cannabinoides pueden alterar positivamente la salud mental para mitigarlos y mejorar el estado de ánimo. Recientes estudios indican que los consumidores habituales de marihuana experimentan niveles más bajos de la llamada “enfermedad del siglo XXI”.

7. Ansiedad

Otro de los efectos positivos que habitualmente relacionamos con la marihuana es su poder calmante y tranquilizante. Los investigadores han demostrado que el sistema endocannabinoide actúa en el cerebro en situaciones de estrés y miedo a través del CBD para reducir la ansiedad que esas situaciones generan.

8. Insomnio

Dormir bien es fundamental para tener un estilo de vida saludable, pues la falta de horas de sueño provoca cansancio y puede degenerar en una fatiga crónica, contribuir a la pérdida de memoria y afectar al razonamiento y al control emocional.

La marihuana medicinal ayuda a muchos pacientes, y les da la posibilidad de encontrar el sueño reparador que su enfermedad les ha robado. No obstante, esto depende de la cepa que se utilice puesto que hay algunas que generan un efecto estimulante (el contrario al deseado en este caso). Otras, como la ‘Bubba Kush’, pueden ser incluso sedantes.

9. Artritis

En una fase avanzada, la artritis es una enfermedad crónica que incapacita a quien la sufre para hacer una vida normal. El dolor, la hinchazón y el malestar son síntomas habituales. El THC tiene capacidad antiinflamatoria, por lo que quienes sufren artritis pueden encontrar en él un calmante para su dolor y un aliado para retrasar el progreso de la enfermedad. Se recomienda tanto ingerir la marihuana como aplicarla en las zonas afectadas en forma de ungüento.

10. Migraña y dolor de cabeza

Las migrañas, además de causar un dolor intenso y de larga duración, provocan calambres y náuseas. El cannabis actúa sobre la serotonina, una sustancia que se encuentra en el cerebro, para prevenir la aparición de ese dolor de cabeza, y muchos enfermos de migraña que usan cannabis medicinal aseguran haber ido reduciendo su dolor y sus efectos con un consumo prolongado en el tiempo.

11. Tratamiento para el cáncer

La radiación y la quimioterapia siguen siendo terapias muy agresivas para combatir el cáncer. Son pruebas duras para quienes lo sufren, por lo que la planta puede ser una buena aliada con la que mitigar algunos de sus efectos secundarios: alivia el malestar, las náuseas que provoca y el dolor físico que acompañan a la enfermedad.

FUENTE: www.growlandia.com